Si todas las personas que escribimos en blogs expresáramos todo lo que sentimos y pensamos y fuéramos capaces de hacer que la persona que lo lee pudiera llegar a comprender lo que pasamos y a meterse en nuestra piel, todo sería tan fácil...
Verano. Menudo verano. Creo que nunca pasé un verano tan productivo como este. Hice miles de cosas, aprendí otras tantas, conocí a muchísima gente genial y me conocí un poco más a mi misma, que tampoco está de más.
Bueno, también cometí grandes errores debilitando relaciones, pasándolo mal, hice sufrir a gente...en fin, soy un desastre de persona. Pero bueno, yo también sufrí bastante.
Lo más importante es que le saqué sonrisas a todo el mundo que ha estado conmigo este verano y puedo sentirme orgullosa de ello. A mí también me han sacado sonrisas, miles y millones de ellas y ahora mismo al recordarlas estoy sonriendo, cosa que me alegra la noche...
La noche, esa señora vestida de un azul oscuro terrorífico que se acerca a nosotros cada noche y nos recuerda todo el daño que hemos causado y todos nuestros errores para que nos lamentemos de ellos mientras ella y su hija la luna, nos observan y se mofan de nosotros lucrándose con nuestras lágrimas, que asco le tengo...
Ahora mismo me está mirando y me está obligando...¿pero sabes qué? SE ACABÓ maldita señora amargada! Se acabó, de mis lágrimas no te vas a volver a lucrar! Estoy harta de llorarle a la luna por gusto de ambas, estoy harta de hacerme daño y de poner mi autoestima por los suelos. A partir de ahora antes de irme a dormir, me voy a mirar al espejo con una gran sonrisa, para recordarme cada noche que esa imagen es la que tienen de mí, repartiendo hermosas sonrisas a todo el mundo para compartir mi felicidad!
Noche, luna! ¿Me habéis oído? Se han acabado vuestras mofas lucrativas hacia mí.
Hay una persona que está leyendo esto y se está sintiendo orgullosa de mis palabras. Esa es una persona que cada noche me ha estado aguantando lágrima a lágrima cada una de mis penas y diciéndome que era una persona hermosa e increíble que no se merece cargar con el enorme peso de la culpa encima más. Esa persona es una de las personas más importantes en mi vida, no sólo por compartir grandes y geniales momentos conmigo, sino porque si la llamo a las 3 de la mañana mal, sé que me cogerá el teléfono, me escuchará y me dirá hermosas palabras de motivación y superación. Desde aquí, persona especial, te doy las gracias más enormes de este mundo, por ser quien eres, porque no sé cómo darte las gracias por todo y porque te quiero un montón.
Sin más, doy por finalizada esta entrada. Quiero deciros que la vida es muy difícil y que hay veces que las decisiones van a ser muy incorrectas, pero que con toda la vida que tenemos, vale la pena rectificar antes de que algo se fastidie del todo. Por último, siempre debéis tener la cabeza bien alta, no sólo cuando os ven para sentiros orgullosos, sino también en la soledad porque el orgullo no está para lucirlo sino para que cada persona conozca el suyo y se sienta orgulloso de si mismo, de sus actos, pensamientos y formas de ver el mundo.
Gracias a todos mis familiares, amigos, amantes y personas que cada día me acompañan a hacer de mí una personica mejor con el resto y consigo misma.
Os quiero muchísimo!
La vida es corta comed galletas!
Paz y rock and roll.