Cambiar, un verbo que parece insignificante,pero que en cambio, guarda dentro de sí mismo un mensaje indescifrable.
¿Qué significa realmente?, creo que pocos lo saben de verdad, pero cambiar significa retroceder o avanzar, madurar o quedarse anclado en un oscuro pasado.
Cambiar es ver pasar el tiempo y observar como NADIE es igual que antes.
Pero, ¿sabéis cuál es la mayor incógnita?, que nunca se sabe si quien cambia son ellos o eres tú.
La propia persona, no es consciente de sus propios cambios y menos de los que suceden en un milésima de segundo, entonces ¿quiénes cambian?
Cambia el tiempo, la edad, las compañías, tal vez...pero ¿y tu personalidad? ¿ha cambiado? ¿te notas diferente?
NO, tú no lo notas, pero seguramente los demás sí, los que te tenían respeto, puede que lo dejen de tener, los que te querían, pueden dejarte de querer, pero ¿la gente es consciente de que no solo existen los cambios? , también existe otra cosa, LA MADUREZ.
Es lógico que ahora mi meta en la vida no sea ser bailarina o princesa, pero no porque haya cambiado mi forma de ser, sino porque he madurado.
¿Que me gustan cosas nuevas? Pues claro, porque mi mente está abierta al aprendizaje, al saber, y cuanto más conozco más cosas me pueden gustar.
Y así, con miles de ejemplos más.
¿He cambiado?, puede ser, ¿para mejor?, depende a quién se lo pregunte, ¿he madurado?, ni yo lo sé.
Probablemente haya cambiado, para mejor e incluso para peor, pero considero que también he madurado.
Quizás seáis vosotros los que debéis plantearos si habéis cambiado o no.
Mírate al espejo y no te fijes en tu físico, sino es cómo pensabas antes y ahora, qué cosas mantienes intactas y cuáles no.
Las casas no se construyen por el tejado, así que una buena base como persona, es vital.
Ahora, estamos en una época de cambios, sobretodo, inesperados y otros que esperas, pero no como quisieras hacerlo.
Pero una cosa nunca se olvide, vayas a donde vayas, estés con quien estés...SÉ TÚ MISMO.
La vida es corta, comed galletas.
Paz y Rock and Roll.
No hay humano que consiga comprenderme.Aquí viviendo una simple,pero complicada, adolescencia.
sábado, 20 de julio de 2013
lunes, 15 de julio de 2013
Veraneitor.
Ya ha llegado el verano, con él las vacaciones, el buen tiempo, en ocasiones, el solete, el tiempo libre-ocupado y miles de cosas más.
El verano es como la estación amada por los estudiantes, o no.
Lo que me gusta del verano es respirar, sí, respirar cada mañana ese olor a mar entrando en mi casa por cada ventana, esa brisa que nos devuelve la vida cuando parece que estamos fritos, e incluso los momentos que se pasan con las mejores personas de tu vida.
En mi texto anterior, hablé de un especimen, algo lejano de nuestras entendederas, un ser maravilloso e impredecible del que me había enamorado.
Este ser sigue a mi lado, bueno no, pero vaya, que seguimos juntos. Ahora en verano intentamos vernos más que antes, puesto que tenemos más tiempo. Lo cierto es que el amor es muy puñetero y aún no me hago a la idea de tener pareja a estas edades mozas y de tempranía.
Antes del amor, está la amistad y antes, la familia.
El amor es genial, pero sin amistad no debe existir, no es que no pueda, sino que no debe.
Pero la familia, la familia es algo tan importante como la salud. La familia marca tus estado de ánimo, más que ninguna otra cosa. La familia te enseña, te ayuda, te hace madurar, te apoya y te corrige, SIEMPRE, y nunca dejará de hacerlo por más que se intente evitarlo.
Últimamente, y durante estos días, conozco más a la gente con la que ando, sobretodo, a mis amistades.
No sé qué esperarme de todo esto, no sé qué pensar ni cómo acabará, pero espero que todo lo que me he imaginado se quede en mi mente como otras tantas historias que se han hecho un hueco en ellas, pero no veo nada claro.
Sin más, espero escribir mucho y contaros más acerca de mí.
POR FIN HE VUELTO DE VERDAD.
La vida es corta, comed galletas.
ROCK AND ROLL.
El verano es como la estación amada por los estudiantes, o no.
Lo que me gusta del verano es respirar, sí, respirar cada mañana ese olor a mar entrando en mi casa por cada ventana, esa brisa que nos devuelve la vida cuando parece que estamos fritos, e incluso los momentos que se pasan con las mejores personas de tu vida.
En mi texto anterior, hablé de un especimen, algo lejano de nuestras entendederas, un ser maravilloso e impredecible del que me había enamorado.
Este ser sigue a mi lado, bueno no, pero vaya, que seguimos juntos. Ahora en verano intentamos vernos más que antes, puesto que tenemos más tiempo. Lo cierto es que el amor es muy puñetero y aún no me hago a la idea de tener pareja a estas edades mozas y de tempranía.
Antes del amor, está la amistad y antes, la familia.
El amor es genial, pero sin amistad no debe existir, no es que no pueda, sino que no debe.
Pero la familia, la familia es algo tan importante como la salud. La familia marca tus estado de ánimo, más que ninguna otra cosa. La familia te enseña, te ayuda, te hace madurar, te apoya y te corrige, SIEMPRE, y nunca dejará de hacerlo por más que se intente evitarlo.
Últimamente, y durante estos días, conozco más a la gente con la que ando, sobretodo, a mis amistades.
No sé qué esperarme de todo esto, no sé qué pensar ni cómo acabará, pero espero que todo lo que me he imaginado se quede en mi mente como otras tantas historias que se han hecho un hueco en ellas, pero no veo nada claro.
Sin más, espero escribir mucho y contaros más acerca de mí.
POR FIN HE VUELTO DE VERDAD.
La vida es corta, comed galletas.
ROCK AND ROLL.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)